Nabia civiscientrix un pariente lejado de ilustración de Eva Carret
Hoy os presentamos a Synorerpeton ribagorzana, un pequeño albanerpetontidio que vivió con los dinosaurios de Arén hace 66 millones de años. Este pequeño anfibio se une a los hadrosaurios Arenysaurus y Blasisaurus, y al cocodrilomorfo Arenysuchus, a la cada vez más diversa fauna de los yacimientos oscenses de final del Cretácico.
Alexandre Guillaume, un colaborador habitual de aragosaurus, lidera el trabajo que pone broche a su tesis doctoral defendida el año pasado bajo la supervisión de Miguel Moreno-Azanza y Eduardo Puértolas, con la colaboración de Hugues Blain, que estudió los primeros restos de Synorerpeton en 2010.
Synorerpeton ribagorzana, el anfibio del límite, recibe su nombre por dos coincidencias: por un lado, los yacimientos de Blasi se encuentran muy cerca de la frontera entre Aragón y Cataluña, en un área que ha dado innumerables hallazgos fósiles en ambos territorios. Por otro lado, este pequeño anfibio habitó en los ecosistemas europeos sólo 300 000 años antes del límite Cretácico-Paleogeno, que marca el cambió de las faunas de todo el planeta.
La especie oscense se conoce gracias a varias docenas de huesos recuperados mediante el triado en los años 1990, y ha permitido reconstruir una especie más robusta que sus antepasados del Jurásico y Cretácico Inferior. Además, su posición filogenética tiene importantes implicaciones para la taxonomía alfa del grupo, y evidencia que todavía queda mucho trabajo por hacer.

La referencia completa del artículo es:
Guillaume, A. R., Blain, H. A., Puértolas-Pascual, E., & Moreno-Azanza, M. (2026). Synorerpeton ribagorzana gen. et sp. nov.(Lissamphibia, Albanerpetontidae) from the uppermost Maastrichtian of Europe: a witness to the last giants. Cretaceous Research, 106505.https://doi.org/10.1016/j.cretres.2026.106505.
Y os dejamos la nota de prensa que hemos preparado:
Descubren en Huesca una nueva especie de anfibio que vivió poco antes de la extinción de los dinosaurios
Una investigación internacional con participación de la Universidad de Zaragoza identifica una especie desconocida de anfibio a partir de fósiles de hace 66 millones de años encontrados en Arén, en la comarca de la Ribagorza
El estudio, publicado en la revista científica Cretaceous Research, ha sido liderado por Alexandre R. D. Guillaume, de la Universidade NOVA de Lisboa, bajo la supervisión de Miguel Moreno-Azanza, investigador de la Universidad de Zaragoza, y Eduardo Puértolas-Pascual, del IGME-CSIC
Más de 80 pequeños huesos recuperados en 1997 han permitido describir Synorerpeton ribagorzana, una nueva especie perteneciente a un enigmático grupo de anfibios extintos
(Zaragoza. Viernes, 6 de noviembre de 2026). Un conjunto de diminutos fósiles encontrados hace casi tres décadas en la localidad oscense de Arén ha permitido identificar una nueva especie de anfibio que habitó la península ibérica hace aproximadamente 66 millones de años, poco antes del impacto del asteroide que provocó la extinción de los dinosaurios no avianos.
La nueva especie, denominada Synorerpeton ribagorzana, ha sido descrita por un equipo internacional en el que participa Miguel Moreno-Azanza, investigador del grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza, junto con especialistas de la Universidade NOVA de Lisboa (Portugal), el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC) y el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA).
El trabajo, publicado en la revista científica Cretaceous Research, ha sido liderado por Alexandre R. D. Guillaume, de la Universidade NOVA de Lisboa, bajo la supervisión de Miguel Moreno-Azanza y Eduardo Puértolas-Pascual, y ha contado con la colaboración de Hugues-Alexandre Blain, del IPHES-CERCA.
Un descubrimiento que llevaba casi treinta años esperando
Los fósiles proceden del yacimiento de Blasi, situado cerca de Arén, en la comarca oscense de la Ribagorza. Fueron recuperados durante una campaña paleontológica realizada en 1997 y comprenden más de 80 restos óseos, entre ellos fragmentos craneales, vértebras y otros elementos del esqueleto. Parte de este material había sido estudiado anteriormente, pero hasta ahora no se disponía de suficientes evidencias para identificarlo como una especie diferente de las conocidas.
La revisión de los fósiles conservados en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza ha resultado decisiva para el descubrimiento. «La idea original era que Alex revisara el material en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza, ya que sabíamos que había ejemplares sin describir y sin identificar», explica Miguel Moreno-Azanza, investigador del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA). «Él ya estaba trabajando con fósiles similares del Jurásico Superior de Portugal, así que era el mejor candidato para encontrar algo nuevo».
Un pequeño anfibio con características sorprendentes
Synorerpeton ribagorzana pertenece a los albanerpetóntidos, un grupo de anfibios extintos que, aunque recordaban por su aspecto a pequeñas salamandras, presentaban características anatómicas muy particulares.
Estos animales, de menos de cinco centímetros de longitud, tenían piel seca y escamosa, garras queratinosas, párpados y un sistema de captura de presas mediante una lengua de proyección rápida, similar al de los camaleones actuales. Formaron parte de los ecosistemas terrestres durante buena parte del Mesozoico, pero su reducido tamaño y la fragilidad de sus huesos han dificultado su estudio.
La nueva investigación ha permitido reconocer características del cráneo y de las vértebras cervicales que aportan información sobre la evolución de este grupo. Los resultados sugieren que los albanerpetóntidos experimentaron cambios anatómicos importantes a lo largo del tiempo: las formas más antiguas, del Jurásico y del Cretácico Inferior, presentaban cuerpos más gráciles y cráneos alargados, mientras que las posteriores desarrollaron estructuras más robustas y cráneos voluminosos.
«Aún no estamos seguros de las razones, pero esto se traduciría en un cambio ecológico entre las especies del Jurásico y el Cretácico Inferior, que eran más gráciles y con un cráneo alargado, y las especies del Cretácico Superior y el Cenozoico, que eran más robustas y con un cráneo voluminoso», señala Alexandre R. D. Guillaume.
La denominación de la nueva especie también constituye un homenaje al territorio en el que fue descubierta. Synorerpeton procede del griego antiguo y puede traducirse como «el animal que se arrastra en la frontera», en referencia tanto a su proximidad al límite geológico entre el Cretácico y el Paleógeno como a la ubicación del yacimiento, próximo a la frontera entre Aragón y Cataluña. Por su parte, el epíteto ribagorzana reconoce la comarca de la Ribagorza y el río Noguera Ribagorzana, que delimita parte de la frontera entre ambas comunidades autónomas.
La Ribagorza, una ventana a los últimos momentos de la era de los dinosaurios
El yacimiento de Blasi tiene especial interés científico por su antigüedad y localización. Los sedimentos que contienen los fósiles se depositaron aproximadamente medio millón de años antes del impacto del asteroide que marcó el final del Cretácico, hace unos 66 millones de años, lo que permite estudiar los ecosistemas que existían en Europa inmediatamente antes de una de las mayores extinciones masivas de la historia de la Tierra.
«Esta zona ha sido muy productiva en el descubrimiento de vertebrados fósiles, con dos nuevas especies de dinosaurios y dos de cocodrilos descritas durante los últimos años. Pero lo que la hace tan interesante es que se encuentra justo debajo del límite Cretácico/Paleógeno que marca la gran extinción masiva producida por el impacto meteorítico», destaca Eduardo Puértolas-Pascual, del IGME-CSIC.
Además de describir una nueva especie, el equipo investigador ha encontrado indicios de que pudieron coexistir dos linajes diferentes de albanerpetóntidos en Europa durante el final del Cretácico. Los resultados apuntan a posibles conexiones entre las poblaciones de Europa occidental y América del Norte, mientras que las de Europa oriental podrían haber mantenido vínculos con Asia o con poblaciones europeas más antiguas, abriendo así nuevas líneas de investigación sobre la evolución, dispersión y distribución geográfica de los pequeños vertebrados que habitaron el planeta durante la era de los dinosaurios.
Referencia: Alexandre R.D. Guillaume, Hugues-Alexandre Blain, Eduardo Puértolas-Pascual, Miguel Moreno-Azanza, Synorerpeton ribagorzana gen. et sp. nov. (Lissamphibia, Albanerpetontidae) from the uppermost Maastrichtian of Europe: A witness to the last giants, Cretaceous Research, Volume 191, 2027, 106505, ISSN 0195-6671, https://doi.org/10.1016/j.cretres.2026.106505.













