ÚLTIMAS NOTICIAS ARAGOSAURUS
Descubierta una distribución anidada en los insectivoros del Mioceno europeo
Un trabajo liderado por Marc Furió del ICP sobre la distribución anidada de los insectívoros en el Mioceno europeo acaba de publicarse en la prestigiosa revista Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology (Paleo3). Se trata de la primera investigación el el que se aplicado la técnida de la distribución anidada a los ecosistemas fósiles. El punto de partida es que los insectívoros del Mioceno en el Mediterráneo fueron menos diversos que los del resto de Europa. La Fotografía es del Marc con una musaraña, la hemos tomado prestada del ICP, asi como la mayor parte de la de la información.
Estudiando la dispersión de los homínidos europeos con la paleoecología de los pequeños vertebrados
Acabamos de publicar un trabajo liderado por Gloria Cuenca en la prestigiosa revista Journal of Human Evolution donde se estudia la dispersión de los homínidos en el tránsito Pleistoceno Medio – Superior de Europa. Los estudio se ha realizado a partir de interpretación paleoecológica de las asociaciones fósiles de pequeños vertebrados de Atapuerca. El artículo forma parte de un volumen especial en el que se invitó a los autores a participar para comparar la paleoecología de los homínidos del cuaternario europeo, especialmente con los ricos yacimientos del alto Jordán, en Israel, como Gesher Benot Ya’aqov.
Nuevas evidencias de la estructura interna travecular de la pelvis de los homínidos
Nuestros colegas Richard Abel del Imperial College de Londres, y Gabriele Macho, del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont acaban de publicar una artículo en la revista Journal of Anatomy titulado Ontogenetic changes in the internal and external morphology of the ilium in modern humans. En este trabajo demuestran que la orientación trabecular en el hueso ilíaco puede ayudar a entender el comportamiento posicional y locomotor de las especies. Es una noticia que hemos leído en la web del ICP y que en parte vamos a reproducir.
Evidencias de la amplia dispersión Homo heidelbergensis en el Pleistoceno Medio
El cráneo de Ceprano es uno de los restos fósiles de homínidos europeos más famosos. Se trata de un cráneo bastante incompleto que fue encontrado de manera casual en un talud de carretera cerca de Roma (Italia). Uno de los problemas de este fósil era su cronología que ha cambiado a lo largo de los años. De hecho se consideraba que podía tener cerca de un millón de años, esto junto a la singular morfología para esa antigüedad hizo que se propusiera una nueva especie (Homo cepranensis). Sin embargo estudios modernos indican que su edad sería de unos 400.000 años, lo que es más coherente con su morfología.
Un nuevo embrión de titanosaurio arroja luz sobre la dispersión de estos saurópodos.
Un equipo internacional liderado por Gerald Grellet-Tinner
publica la descripción de un embrión de un dinosaurio titanosaurio lithostrotio
hallado en el Cretácico Inferior de Mongolia.
Paranthropus boisei ha dejado de ser el cascanueces
Paranthropus boisei se trata de los homínidos más famosos del registro fósil africano. Lo podemos encontrar en todos los tratados de paleoantropología y no hay museo que no tenga una réplica de su cráneo. Los primeros restos fueron descubiertos por los paleontólogos Mary y Louis Leakey en 1959 en la garganta de Olduvai (Tanzania). Lo más llamativo de este homínido era la poderosa mandíbula, y unos dientes enormes en comparación con un hombre actual. Además la presencia de una cresta sagital muy marcada reforzaba la idea de una gran capacidad de morder. Por estas características se considero que su dieta se compondría fundamentalmente de frutos secos y duros. Así se ha explicado en muchas universidades y documentales de divulgación durante décadas.
Un dinosaurio inglés en el Cretácico Inferior de la Península Ibérica
Los espinosáuridos son un grupo de dinosaurios terópodos muy abundantes en los sedimentos del Cretácico inferior de la Península Ibérica. Especialmente los dientes aislados es un resto fósil común en los yacimientos de esta edad. Su morfología singular para los terópodos hace que su identificación sea sencilla. Son dientes con una sección subcircular y una ornamentación formada por crestas longitudinales. A pesar de esta abundancia no se habían encontrado hasta el momento restos fósiles lo suficientemente completos para hacer un estudio en detalle, y poder comparar a los espinosáuridos ibéricos con los de otra parte de Europa y los de Gondwana.
Descubierto un disco intervertebral de un reptil marino del Jurásico.
Buscando en antiguas colecciones de los museos se pueden encontrar ejemplares raros que se encuentran sin publicar, ni estudiar. Este es caso de un disco intervertebral de un reptil marino encontrado en la Sierra de Albarracín en el Siglo XIX y que ahora han descrito Franscisco Gascó y Adan García en la revista Geogaceta.
El fósil humano más antiguo del cuaternario de Europa
Hace cerca de cinco años, durante la campaña de las excavaciones de 2007, encontrábamos un fósil humano extraordinario en los niveles inferiores de la Sima del Elefante, en Atapuerca. Mucho se ha escrito sobre la edad de este “primer europeo” resultado principalmente del estudio de la microfauna del grupo Aragosaurus (ver noticias). El estudio de las asociaciones de microfósiles arroja una edad de entre 1,2 y 1,4 millones de años (ver apartado de publicaciones).
Primeros restos de arcosaurios de la Formación Higueruelas
El Aragosaurero José Ignacio Ruiz-Omeñaca (MUJA) en colaboración con Xabier Pereda Suberbiola (Universidad del País Vasco), Julio Company (Universidad Politécnica de Valencia y Universitat de Valencia) y Margarita Belinchón (Museo de Ciencias Naturales de Valencia) acaban de publicar en la revista Geogaceta un trabajo en el que se describen cinco dientes de arcosaurios recuperados en el yacimiento “Cantera Carcalín” (Buñol, Valencia).
Con anterioridad, en este yacimiento se habían citado fósiles de peces óseos, tiburones, cocodrilos, dinosaurios, y posibles plesiosaurios, pero todo este material permanece sin describir. En este trabajo se describen por primera vez restos fósiles que podrían ser, hasta el momento, la única evidencia directa de tetrápodos en la Formación Higueruelas (Jurásico Superior), en la que únicamente se habían citado hasta ahora icnitas de dinosaurios terópodos en Teruel.


























