Inicio > Noticias

Noticias

12/10/2009 (Alberta, Canadá)

Descubierta evidencias de canibalismo en tiranosáuridos


La revista Letaia acaba de publicar un curioso trabajo donde se describe un fragmento de dentario de un terópodo tiranosáurido con un diente incrustado en el hueso del dentario. Posiblemente se trata de la punta de un diente de otro tiranosáurido. El descubrimiento es muy sugerente ya que apunta al canibalismo entre los grandes terópodos tiranosáuridos, aunque también podría tratarse de carroñeo. La ausencia de cicatriz alrededor de la herida indica que el animal no sobrevivió al ataque o que ya estaba muerto cuando recibió el poderoso mordisco en la mandíbula.

La mandíbula estudiada por Phil Bell y  Philip Currie parece pertenecer a un tiranosaurido de pequeño tamaño que podría ser Daspletosaurus o Gorgosaurus. Fue encontrada en 1996 en la Formación Dinosaur Park de Alberta (Canadá). Esta formación es del Campaniense superior con una antigüedad de unos 70 millones de años. La pieza como se puede ver en la fotografía es espectacular, uno de esos descubrimientos que a cualquier paleontólogo nos gustaría hacer. Hay que imaginar la cara del preparador cuando al limpiar el fragmento de mandíbula encontrará una punta de diente incrustada en el dentario.   Hace pocos años el paleontólogo Eric Buffetaut y colaboradores describió una vértebra de pterosaurio con un diente incrustada de un terópodo espinosáurido. El propio P. Currie describrio algo similar en un pterosaurio azárquido con un diente de un terópodo velociraptorino. La presencia de marcas de dientes producidas por mordiscos son abundantes en los dinosaurios fitófagos, sin embargo hay pocas citas en los dinosaurios carnívoros. Estas citas se han interpretado como canibalismo, y quizás también podrían peleas sexuales. El debate esta ahí, y significa que los huesos de los terópodos especialmente del cráneo hay que mirarlos con mucho detalle por si aparecen estas marcas.      La interpretación que hacen los paleontólogos canadienses es que este fósil muestra una batalla a muerte entre los dos dinosaurios. En el trabajo apuntan que la herida no muestra señales de haberse curado, lo cual solo se puede explicar porque el dinosaurio murió poco después de haber sido mordido, o ya estaba muerta. Si el atacante y su víctima eran de la misma especie, sería una prueba de canibalismo entre dinosaurios. Los análisis de las heridas en la mandíbula mostraron que el mordisco fue aplicado una fuerza equivalente a las dos toneladas que ejerce el gran tiburón blanco. Sus dientes frecuentemente se rompen en los ataques y se quedan en sus presas.   La  referencia completa es: Bell, P. R. & Currie, P. J. 2009. A tyrannosaur jaw bitten by a confamilial: scavenging of fatal agonism?. Lethaia 10.1111/j.1502-3931.2009.00195.x
Ver listado de noticias