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30/01/2011

Tendremos que seguir buscando un corazón de dinosaurio


Hace una década fue descrito una estructura como un posible corazón del dinosaurio Thescelosaurus. Se trata de un nódulo cementado en hierro conservado en el interior de una carcasa de un ejemplar del ornitópodo de Thescelosaurus. Esta estructura tiene un cierto parecido con un corazón con cuatro ventrículos. T. Rowe y colaboradores lo interpretaron como el corazón conservado en hierro de este dinosaurio. Además de la excepcionalidad de encontrar fosilizado un órgano este fósil tenía gran importancia en la interpretación de la fisiología de los dinosaurios. En la actualidad mamíferos y aves son los únicos animales que tienen un corazón con cuatro ventrículos y una aorta sencilla, ambos son endotermos.


Desde que se publico en el año 2001 este fósil ha sido objeto de controversia, ya que había investigadores que dudaban de la interpretación de la estructura ferruginosa como un corazón. Acaba de publicarse en la revista alemana Naturwissenschaften un extenso trabajo donde estudian el supuesto corazón con todas las técnicas modernas. Así han realizado tomografía computerizada de alta resolución, paleohistología, difracción de Rayos X etc. Esto ha permitido hacer un detallado estudio morfológico, petrológico y químico que no fue realizado en el trabajo inicial.

La conclusión de Cleland y colaboradores es que la morfología, la orientación del “corazón” en la cavidad torácica y la microestructura no ofrecen evidencias que sea el órgano fosilizado. El tomografía computerizada muestra las mismas tres áreas de baja densidad, tal y como se había visto en estudios anteriores. En cuanto a la litología el “corazón” está formado por granos de arena cementados y no presenta ninguna señal química que pueda indicar un origen biológico. Por tanto, el “corazón de hierro” de Thescelosaurus parece más bien una estructura inorgánica y no tendría nada que ver con un órgano.

La referencia completa es: Cleland, T.P., Stokopf, M.K., Schweitzer, M.H. 2011. Histological, chemical, and morphological reexamination of the “heart” ofa small Late Cretaceous Thescelosaurus. Naturwissenschaften, doi 10.1007/s00114-010-0760-1.

La referencia inicial del descubrimiento del corazón es: Rowe, T., McBride, E.F., Sereno, P. 2001. Dinosaur with a heart of stone. Science, 291, 2 February 2001, 783a.
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